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Lo primero sería decir que la CEA, [Collie eye anomaly/Anomalía del Ojo del Collie, también conocida como hipoplasia coroidea (CH)], no es un problema exclusivo de la familia collie a pesar de su nombre. También se ven afectadas otras razas como el Pastor australiano, Lancashire Heeler, Wippet,...

Se trata de un trastorno ocular congénito y hereditario y el grado de afectación es variable. Hay individuos afectados levemente hasta otros con ceguera permanente.
Un dato importante es que la CEA no es una enfermedad progresiva. La anomalía se desarrolla a la vez que se desarrolla el ojo. Cuando el desarrollo ocular está completo la afectación se detiene.
Esta anomalía se puede diagnosticar a una edad muy temprana, aunque no existe un tratamiento o cura para el CEA.

La CEA se hereda como un rasgo autosómico recesivo. Ambos padres deben llevar al menos una copia del gen defectuoso para que la descendencia pueda ser afectada.

Hay tres posibles calificaciones respecto al CEA:

La prueba de ADN
Las pruebas de ADN posibilitan la detección de genes mutados responsables de esta anomalía. Este método proporciona una prueba de muy alta precisión y se puede realizar a cualquier edad. Ofrece la posibilidad de distinguir no sólo entre los perros afectados y libres, sino también identificar a los portadores clínicamente sanos que pueden transmitir el CEA a su descendencia.
La prueba de ADN no proporciona información sobre la aparición de signos clínicos o la severidad de síntomas de la enfermedad.

El C.C.E., recomienda que los criadores testen a todos sus ejemplares reproductores, machos y hembras de CEA.

Los laboratorios Laboklin hacen precios especiales a nuestros asociados para los test de esta v otras anomalías genéticas.

Categoría: Salud
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